El artista plástico merideño Onai Quiñonez falleció este domingo 28 de junio luego de permanecer atrapado bajo los escombros de una estructura colapsada en el conjunto residencial Yurre Beach, en La Guaira. Esta es una de las zonas más afectadas por los terremotos registrados el miércoles en Venezuela.
La noticia fue confirmada por su padre, el artista Nestor Ali Quiñonez, que participó en las labores de búsqueda de su hijo.
"Quería informar a todos los que han estado conmigo, con mi familia, al lado de Onai, que me han apoyado de esta manera desmedida, que Onai falleció", expresó en un audio enviado a quienes estuvieron atentos a la situación del joven artista. En el mismo mensaje indicó que, tras confirmarse el deceso, los familiares estaban gestionando maquinaria pesada para recuperar el cuerpo. Agregó: "Onai batalló hasta donde pudo y demostró un gran valor".
Las labores para dar con Quiñonez comenzaron desde el jueves. Sin embargo, el acceso a la edificación era complejo debido a la inestabilidad de la estructura, lo que dificultó el trabajo de los equipos de rescate.
Un artista con reconocimiento
Quiñonez era considerado una de las voces emergentes de la pintura contemporánea venezolana. Egresado de Artes Visuales de la Universidad de Los Andes, desarrolló una propuesta artística centrada en la exploración de la materia, la memoria y la relación entre el cuerpo y la pintura.
En 2022 recibió una mención especial en el Premio Luis Ángel Duque, y alcanzó mayor reconocimiento al obtener el 24° Salón Jóvenes con FIA gracias a su obra Res y todas las carnes (2024). Se trata de una pieza realizada con pintura, cemento, cal y otros materiales que invitan a reflexionar sobre la empatía y la condición humana.
En una entrevista concedida a El Nacional, Quiñonez sostuvo que el arte debía alejarse de las explicaciones cerradas y permitir que el espectador construyera su propia experiencia frente a la obra. "Fabular el arte es peligroso", reflexionó sobre su visión de la creación artística.
Originario de Santa Cruz de Mora, en el estado Mérida, el artista encontraba en esa localidad el espacio ideal para desarrollar sus proyectos. Esto era posible gracias al apoyo de su familia y de la comunidad. Además, el entorno alimentaba su proceso creativo.
VÍA: EL NACIONAL

