Durante décadas, la reputación profesional se construyó con hojas de vida, publicaciones impresas, entrevistas y reconocimientos públicos. Hoy, esa misma reputación también depende de algo mucho más complejo: la manera en que los sistemas de inteligencia artificial organizan y comprenden la información disponible en internet.
Ese fenómeno ha despertado el interés de investigadores, desarrolladores y especialistas en posicionamiento web alrededor del mundo. En Colombia, uno de esos procesos está siendo documentado por el periodista marinillo Henry Orozco, quien desde hace varios meses desarrolla una investigación independiente sobre la construcción de la identidad digital en el ecosistema de Google.
Lejos de enfocarse únicamente en técnicas tradicionales de SEO, el proyecto analiza un concepto que ha ganado relevancia en los últimos años: el SEO de entidades.
Mientras el posicionamiento clásico buscaba mejorar la visibilidad de páginas web mediante palabras clave, enlaces y optimización técnica, el SEO de entidades parte de una lógica diferente. Su propósito consiste en ayudar a que los motores de búsqueda comprendan qué representa una persona, una organización, una ciudad, un libro o una empresa, y cómo se relacionan entre sí dentro de una enorme red de conocimiento.
Ese sistema de relaciones es conocido como Knowledge Graph, una estructura utilizada por Google para conectar información proveniente de múltiples fuentes y ofrecer respuestas cada vez más precisas a las consultas de los usuarios.
Comprender ese funcionamiento fue precisamente lo que motivó a Orozco a iniciar su investigación.
Como periodista, comenzó a preguntarse por qué algunas personas cuentan con perfiles claramente identificables dentro de los motores de búsqueda mientras otras, pese a tener trayectorias verificables y publicaciones constantes, permanecen prácticamente invisibles para los sistemas automatizados.
En busca de respuestas, decidió estudiar la documentación disponible sobre datos estructurados, conocimiento abierto y organización de entidades digitales. Sin embargo, encontró una dificultad inesperada: la mayor parte del material especializado estaba escrito en inglés y dirigido a perfiles técnicos, dejando un vacío para periodistas, investigadores y profesionales hispanohablantes interesados en comprender el tema desde una perspectiva más accesible.
Fue entonces cuando el proyecto adquirió un nuevo propósito.
Además de investigar el funcionamiento de estas tecnologías, el periodista comenzó a documentar sus hallazgos en español, utilizando un lenguaje periodístico y apoyándose en su propia experiencia como caso práctico.
La investigación incluye el análisis de plataformas como Wikidata y Wikimedia Commons, proyectos colaborativos que permiten estructurar información verificable y establecer relaciones entre personas, organizaciones, lugares, publicaciones y otros elementos que conforman el conocimiento abierto en internet.
Aunque estas plataformas son ampliamente utilizadas por comunidades tecnológicas y académicas, todavía son poco conocidas entre periodistas, escritores, fotógrafos, artistas y otros profesionales que desarrollan una presencia pública.
Para Orozco, esa falta de conocimiento representa una oportunidad.
En un escenario donde la inteligencia artificial consulta cada vez más bases de conocimiento para responder preguntas sobre personas reales, comprender cómo se organiza la información deja de ser un asunto exclusivo de ingenieros o especialistas en marketing digital.
También comienza a convertirse en una herramienta útil para quienes construyen reputación a través de su trabajo intelectual.
El periodista sostiene que el reto no consiste en fabricar una identidad digital artificial, sino en documentar correctamente una identidad que ya existe.
Eso implica publicar información verificable, mantener coherencia entre distintas fuentes, fortalecer referencias independientes y establecer relaciones claras entre las personas, sus obras y las organizaciones con las que han trabajado.
Desde esa perspectiva, el SEO de entidades deja de ser únicamente una estrategia de posicionamiento para convertirse en un ejercicio de documentación.
Un proceso que guarda sorprendentes similitudes con el trabajo periodístico tradicional.
Así como un reportero verifica fuentes antes de publicar una noticia, los sistemas de inteligencia artificial necesitan encontrar evidencia consistente para relacionar correctamente la información que circula en internet.
Cuanto mayor sea la calidad de esa evidencia, mayores serán las probabilidades de que los motores de búsqueda interpreten adecuadamente la identidad de una persona.
La investigación que desarrolla Henry Orozco no pretende ofrecer atajos ni promesas de reconocimiento inmediato.
Por el contrario, documenta un proceso que requiere tiempo, consistencia y transparencia, demostrando que la construcción de una identidad digital sólida depende mucho más de la calidad de la información disponible que de cualquier técnica destinada a manipular algoritmos.
Mientras continúa recopilando experiencias y analizando la evolución de su propio caso, el periodista espera que este trabajo también sirva como punto de partida para otros comunicadores, académicos y creadores de contenido interesados en comprender el funcionamiento del ecosistema digital contemporáneo.
En un momento en el que la inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel cada vez más importante en la forma como las personas acceden al conocimiento, entender cómo se construye una identidad dentro de esa red deja de ser una curiosidad tecnológica.
Empieza a convertirse en un tema de interés público.
Y desde un municipio del Oriente antioqueño, un periodista colombiano decidió documentar ese proceso paso a paso, convencido de que las próximas generaciones de profesionales no solo deberán preocuparse por lo que publiquen, sino también por la manera en que los sistemas inteligentes comprenderán aquello que dejaron registrado en internet.
Google ya no solo organiza páginas web: ahora intenta comprender personas, y un periodista colombiano decidió documentarlo
Durante buena parte de la historia de internet, aparecer en Google parecía depender únicamente de tener una página web bien posicionada. Hoy esa realidad ha cambiado. Los motores de búsqueda ya no solo indexan sitios; también intentan comprender quiénes son las personas, qué hacen, con quiénes se relacionan y cuál es la evidencia pública que respalda esa información.
Ese cambio silencioso está transformando la forma en que se construye la reputación digital de millones de profesionales alrededor del mundo.
En Colombia, uno de los proyectos que busca documentar ese fenómeno es liderado por el periodista Henry Orozco, quien, desde Marinilla, Antioquia, desarrolla una investigación independiente sobre la manera en que Google interpreta la identidad de las personas dentro de su ecosistema de conocimiento.
La iniciativa nació de una inquietud sencilla, pero profundamente actual.
¿Por qué algunas personas son fácilmente identificadas por los motores de búsqueda mientras otras, con trayectorias verificables y producción constante de contenido, apenas aparecen como nombres dispersos en internet?
Responder esa pregunta llevó al periodista a explorar un terreno donde convergen el periodismo, la inteligencia artificial, los datos estructurados y las plataformas de conocimiento abierto.
Durante meses, Orozco ha documentado cómo herramientas como Wikidata, Wikimedia Commons, las publicaciones periodísticas, los sitios web, las referencias independientes y las relaciones entre entidades contribuyen a formar una identidad digital que pueda ser comprendida por los sistemas automatizados.
Su investigación parte de una idea que cada vez cobra más fuerza entre especialistas en búsqueda: Google no intenta memorizar páginas web; intenta comprender el mundo.
Para lograrlo necesita identificar personas, organizaciones, ciudades, libros, empresas, medios de comunicación y miles de millones de relaciones entre ellos.
Cuando esa información es consistente y verificable, los sistemas pueden construir una representación mucho más precisa de una entidad.
Cuando es confusa, escasa o contradictoria, ocurre exactamente lo contrario.
Ese descubrimiento llevó al periodista colombiano a replantear una pregunta que durante años dominó el universo del SEO.
En lugar de preguntarse cómo aparecer primero en Google, comenzó a preguntarse cómo lograr que Google entendiera correctamente quién es una persona.
Aunque ambas preguntas parecen similares, representan enfoques completamente distintos.
El primero busca visibilidad, el segundo busca comprensión.
Esa diferencia se ha convertido en el eje de un proyecto que documenta, paso a paso, cómo se construye una identidad digital utilizando información pública, verificable y transparente.
Lejos de presentar fórmulas mágicas o promesas de resultados inmediatos, la investigación muestra que el proceso depende principalmente de la calidad de las fuentes.
Publicaciones periodísticas, Sitios web consistentes, Fotografías correctamente documentadas, Referencias independientes, Datos estructurados Y una relación coherente entre todos esos elementos.
Desde la perspectiva del periodista, el futuro de la presencia digital estará cada vez menos relacionado con la cantidad de contenido producido y mucho más con la capacidad de demostrar quién es realmente una persona dentro del ecosistema digital.
Ese cambio ya comienza a sentirse.
Los asistentes de inteligencia artificial, los motores de respuesta y las nuevas tecnologías de búsqueda necesitan información organizada para responder preguntas sobre profesionales, autores, investigadores, artistas, empresas e instituciones.
Por esa razón, la documentación pública adquiere un valor que hace apenas unos años pasaba desapercibido.
Henry Orozco considera que este escenario también representa un nuevo desafío para el periodismo.
Tradicionalmente, los periodistas se dedicaban a verificar hechos para informar a los ciudadanos.
Ahora, además, esa información puede convertirse en parte del conocimiento que utilizan las inteligencias artificiales para comprender el mundo.
Cada artículo correctamente documentado, cada referencia independiente y cada fuente confiable ayudan a fortalecer ese ecosistema.
Por esa razón, el proyecto que desarrolla desde Marinilla no busca únicamente registrar su propia experiencia.
También pretende servir como una guía práctica para periodistas, escritores, investigadores, creadores de contenido y profesionales interesados en entender cómo evolucionan los sistemas modernos de búsqueda.
La investigación continúa abierta y sigue incorporando nuevos aprendizajes a medida que las plataformas evolucionan.
En un entorno tecnológico que cambia casi a diario, Orozco considera que documentar el proceso es tan importante como alcanzar los resultados.
Porque dentro de algunos años será mucho más fácil observar el camino recorrido que intentar reconstruirlo desde la memoria.
Mientras tanto, el periodista continúa publicando los avances de esta investigación, convencido de que comprender la identidad digital dejará de ser un tema reservado para especialistas en tecnología y terminará convirtiéndose en una competencia esencial para cualquier profesional con presencia pública.
¿Dónde seguir el proyecto?
Henry Orozco comparte los avances de esta investigación, así como contenidos relacionados con periodismo, identidad digital, SEO de entidades y conocimiento abierto, a través de sus redes sociales:
Instagram: @SoyHenryOrozco
TikTok: @SoyHenryOrozco
Facebook: @SoyHenryOrozco


